La esquizofrenia es un grave trastorno mental, crónico y recidivante. Tiene una prevalencia de por vida en el mundo de cerca del uno por ciento; aproximadamente 24 millones de personas están sufriendo esta enfermedad. La esquizofrenia se caracteriza por síntomas positivos como alucinaciones y delirios y síntomas negativos como perturbación emocional y aislamiento. Estos síntomas tienen una influencia aún mayor en la vida de los pacientes con esquizofrenia.
Existen diversos fármacos antipsicóticos, más antiguos y más nuevos. La clorpromazina, que se ha utilizado desde mediados de los años cincuenta, es un fármaco indicado con frecuencia a nivel mundial. La organización mundial de la salud lo considera como una parte del conjunto mínimo de medicinas necesarias para la asistencia sanitaria básica y como una de las medicinas más eficaces, seguras y efectivas en función de los costos para esta finalidad.
Como la mayoría de la medicación, la clorpromazina posee varios efectos adversos. Como es de esperar, los efectos adversos tienden a aparecer más cuando la dosis se aumenta. Con esta revisión se quiso averiguar qué dosis sería efectiva y tendría un nivel aceptable de efectos adversos.
Los revisores llegan a la conclusión de que el uso de la clorpromazina en dosis media (401-800 mg/día) es lo más beneficioso en pacientes con esquizofrenia. Sin embargo, existe cierta preocupación, debido al pequeño número de estudios utilizables, de que los estudios están sobrestimando el efecto de las dosificaciones seguras de clorpromazina. Sería aconsejable establecer ensayos más grandes e informar acerca de todos los datos encontrados.
