Las investigaciones clínicas no son suficientes para apoyar el uso sistemático de la prostaciclina inhalada para la lesión pulmonar aguda y el síndrome de dificultad respiratoria aguda en niños o adultos graves con niveles de oxígeno en sangre bajos. La lesión pulmonar aguda (LPA) y el síndrome de dificultad respiratoria aguda (SDRA) son enfermedades respiratorias graves desencadenados por infecciones respiratorias víricas o que aparecen después de quemaduras, transfusiones masivas, traumatismo múltiple, aspiración de contenido gástrico, pancreatitis, lesión por inhalación, septicemia, sobredosis de fármacos y cuasi ahogamiento.
La prostaciclina es una prostaglandina natural de corta acción que puede mejorar el flujo sanguíneo y la oxigenación en los pulmones y reducir la inflamación. Las prostaglandinas son mediadores lipídicos que derivan de ácidos grasos esenciales y cumplen funciones importantes. Tienen efectos importantes en el endotelio de los vasos sanguíneos, las plaquetas, las células uterinas y los mastocitos, y se encuentran en casi todos los tejidos y los órganos. La administración de prostaciclinas inhaladas requiere aerosoles continuos en un período que comprende desde horas a varios días, generalmente durante la ventilación mecánica. Una pequeña parte de la prostaciclina inhalada llega a la circulación sanguínea sistémica, aunque la solución farmacológica puede actuar como un irritante potencial debido a su pH muy alcalino.
Se identificó un ensayo clínico con asignación aleatoria con bajo riesgo de sesgo que incluyó 14 niños graves con LPA o SDRA. La prostaciclina aerosolizada administrada durante menos de 24 horas no redujo las muertes a los 28 días en comparación con la administración de aerosoles de solución fisiológica (se produjeron tres muertes). Los autores no informaron eventos adversos de hemorragia o disfunción orgánica. Dos ensayos, uno con adultos y otro con niños, aún no han finalizado.
