Resúmenes Cochranebeta

Evidencia científica independiente de alta calidad para la toma de decisiones en atención sanitaria

Alimentación enteral para pacientes mayores con demencia avanzada

Sampson EL, Candy B, Jones L

Los pacientes con demencia avanzada suelen desarrollar disfagia (dificultad para deglutir). También experimentan cambios en el apetito y apraxia (dificultad para coordinar los movimientos) y pueden tener dificultades para alimentarse. Frecuentemente, se utilizan dos métodos de alimentación enteral: la administración de alimentos y líquidos por medio de una sonda nasogástrica (una sonda que se pasa a través de la nariz y hacia el estómago) o una gastrostomía endoscópica percutánea (GEP) dónde una sonda de alimentación se inserta en el estómago y se accede a través de una incisión permanente en la pared abdominal. La decisión de usar hidratación y nutrición artificiales en una persona con demencia suele ser emotiva y compleja. Los familiares y cuidadores pueden solicitar la intervención porque están preocupados de que el paciente esté pasando hambre; los médicos pueden ser conscientes de los riesgos pero sentirse presionados para intervenir por directivos institucionales, sociales e incluso legales. No se hallaron pruebas definitivas de que la nutrición por sonda enteral sea eficaz para prolongar la supervivencia, mejorar la calidad de vida, lograr una mejor alimentación o reducir el riesgo de úlceras de decúbito. En realidad, puede aumentar el riesgo de desarrollar neumonía debido a la inhalación de pequeñas cantidades de alimentos e incluso provocar la muerte. Esta área resulta difícil de investigar pero se requieren estudios mejor diseñados para aportar pruebas más consistentes.

Datos de la investigación