Hay un argumento sólido de la importancia de colaborar con los curanderos en el tratamiento de las ITS y el VIH/SIDA. Los sistemas sanitarios y de políticas no han podido enfrentar la pandemia de manera adecuada; por lo que es esencial utilizar cualquier recurso disponible. Uno de esos recursos potenciales es el tratamiento por los curanderos. Ciertas prácticas de los curanderos, sin embargo, pueden contribuir a la propagación del VIH/SIDA. Los programas de entrenamiento y educación se han desarrollado como una posible manera de mejorar la práctica de los curanderos.
Esta revisión encontró cuatro estudios que evaluaron la efectividad de los programas de entrenamiento sobre el VIH/SIDA dirigidos a los curanderos; la información acerca de dos de estos estudios todavía no está disponible. Ambos estudios encontraron que los talleres mejoraron el conocimiento de los curanderos sobre el VIH/SIDA. Sin embargo, una evaluación de un estudio sobre el cambio de los comportamientos de los curanderos en el tratamiento de los pacientes halló que un programa de entrenamiento los mejoró, pero no disminuyó los comportamientos de riesgo y las prácticas de derivación.
Aunque los estudios evaluados informaron algunos resultados positivos, no eran de alta calidad. Por lo tanto, es difícil tener certidumbre sobre la eficacia de las intervenciones para educar a los curanderos en los principios básicos de las ITS y del VIH.
