Las tasas de cesárea han aumentado de manera significativa desde principios de los años setenta; muchas mujeres tienen sus primeros hijos con más edad lo que puede contribuir a un trabajo de parto inefectivo o difícil debido principalmente a una acción uterina inadecuada (distocia). El Tratamiento Activo del Trabajo de Parto es un protocolo clínico que incluye la intervención precoz con amniotomía y oxitocina para aumentar la frecuencia y la intensidad de las contracciones uterinas (aceleración) cuando la evolución del trabajo de parto se retrasa. El trabajo de parto inefectivo continuo ("paro cervical") puede dar lugar a la decisión de realizar una cesárea. La intervención precoz también tiene riesgos que incluyen hiperestimulación uterina y anomalías de la frecuencia cardíaca fetal.
Esta revisión mostró que una política de aceleración precoz habitual para los retrasos leves en la evolución del trabajo de parto dio lugar a una reducción moderada de la tasa de cesárea, comparada con el tratamiento expectante. La reducción de las cesáreas fue más evidente en los diez ensayos que examinaron la prevención de la progresión anormal, en lugar del tratamiento de la misma (dos ensayos). La diferencia en el riesgo de cesárea fue 1,47%. El número de mujeres necesario a tratar (NNT) para evitar una cesárea fue aproximadamente 68. Esta conclusión se basa en diez ensayos controlados aleatorios que incluyeron 7653 mujeres. En estas mujeres también se redujo el tiempo desde el ingreso hasta el parto (diferencia de medias 1,1 hora).
Los ensayos no proporcionaron pruebas suficientes con respecto a los indicadores del estado de salud materno o neonatal, incluida la satisfacción y los criterios de las mujeres sobre la experiencia. La documentación de otros aspectos de la atención como el apoyo profesional continuo, la movilidad y las posiciones durante el trabajo de parto, fue limitada debido al grado de contraste entre los grupos. Las mujeres del grupo control también recibieron oxitocina, pero a menudo más tarde que las del grupo de intervención. Aún queda por definir la gravedad del retraso, suficiente para justificar las intervenciones.
