Algunas mujeres siguen consumiendo opiáceos cuando están embarazadas. Pero, la heroína atraviesa fácilmente la placenta. Las mujeres dependientes de opiáceos experimentan un aumento seis veces mayor de las complicaciones obstétricas maternas y dan a luz a recién nacidos de bajo peso. El recién nacido puede presentar abstinencia a narcóticos (síndrome de abstinencia neonatal), tener problemas de desarrollo, una mayor mortalidad neonatal y un riesgo 74 veces mayor de síndrome de muerte súbita del recién nacido. El tratamiento de mantenimiento con metadona proporciona una concentración constante de opiáceos en la sangre de la embarazada y así previene los efectos adversos en el feto de los retiros repetidos. También se usa la buprenorfina. Reducen el consumo de drogas ilegales, mejoran el cumplimiento de la atención obstétrica y mejoran el peso al nacer, pero aún se asocian con el síndrome de abstinencia neonatal. La presente revisión encontró pocas diferencias en los resultados de recién nacidos o las madres para las embarazadas adictas a opiáceos que recibieron tratamiento de mantenimiento con metadona, buprenorfina o morfina oral de liberación lenta desde una edad gestacional media de 23 semanas hasta el parto. Sólo tres ensayos controlados aleatorios cumplieron con los criterios para la revisión, dos de Austria (pacientes ambulatorios) y uno de EE.UU. (pacientes hospitalizados). Los ensayos duraron de 15 a 18 semanas. Dos compararon metadona con buprenorfina (48 participantes) y uno comparó metadona con morfina oral de liberación lenta (48 participantes). El número de mujeres que abandonaron el tratamiento y el consumo de la sustancia primaria parecieron ser los mismos para la metadona y para la buprenorfina. La morfina oral de liberación lenta pareció ser superior a la metadona para el número de mujeres que usaron heroína en su tercer trimestre, pero no presentó una mejoría clara en el peso al nacer del lactante o la duración del síndrome de abstinencia neonatal.
El número de participantes en los ensayos fue muy pequeño y quizá no es suficiente para detectar diferencias. Sólo un estudio informó el número de cigarrillos que consumieron las mujeres, una media de 29 cigarrillos por día en el momento de la inclusión y 14 cigarrillos por día en el momento del parto. Todos los estudios incluidos finalizaron inmediatamente después del nacimiento. No se observaron complicaciones graves.
