Autoinsuflación para la hipoacusia asociada a la otitis media con derrame (otitis media adhesiva)
La otitis media con derrame (OMD) u "otitis media adhesiva" es muy común en los niños, y la hipoacusia y el malestar, especialmente donde el derrame es bilateral y duradero, pueden ocasionar problemas con el lenguaje, el desarrollo y la conducta. Existen varias opciones de tratamiento que incluyen esteroides, antibióticos, descongestivos, antihistamínicos y cirugía (inserción de drenajes timpánicos [tubos de asistencia respiratoria]). La inserción del drenaje timpánico es una de las operaciones más frecuentes de la infancia. La mejor estrategia de tratamiento sigue siendo polémica, sin embargo, la otitis media adhesiva se suele resolver espontáneamente en unos pocos meses.
La autoinsuflación es una técnica mediante la que se vuelve a abrir la trompa de Eustaquio (trompa que conecta el oído medio y la parte posterior de la nariz) al aumentar la presión en la nariz. Este hecho se puede lograr al exhalar de manera forzada con la boca y nariz cerradas, al soplar un globo a través de cada orificio nasal o mediante una máscara anestésica. El objetivo es introducir aire en el oído medio, a través de la trompa de Eustaquio, e igualar las presiones, lo que permite un mejor drenaje de líquido.
Esta revisión incluyó seis ensayos controlados aleatorios de autoinsuflación para la otitis media adhesiva. Todos los estudios fueron pequeños, con una duración del tratamiento limitada y un seguimiento corto.
Los autores de revisión usaron una medida de resultado combinada que incluía cualquier resultado que implicara una mejoría (como se definió en los estudios individuales) y resultados medidos en los puntos temporales "hasta un mes" y "más de un mes". La mejoría se demostró en los dos análisis "hasta un mes" y "más de un mes". El análisis de subgrupos basado en el tipo de intervención demostró un efecto significativo que utilizaba un dispositivo de Politzer a menos de un mes y a más de un mes. Ninguno de los estudios mostró una diferencia significativa en la incidencia de los efectos secundarios entre las intervenciones.
Los autores establecen la conclusión de que las pruebas para el uso de autoinsuflación a corto plazo son favorables. Sin embargo, dado el número pequeño de estudios y la falta de seguimiento a largo plazo, no se pueden determinar los efectos a largo plazo asociados al uso de estos dispositivos.
