Comparada con el placebo, la ciclesonida a corto plazo mejora la función pulmonar y los sÃntomas, pero la repercusión a más largo plazo sobre las exacerbaciones y los eventos adversos son actualmente inciertos.
En el asma, la inflamación (edema en la pared) estrecha la vÃa respiratoria y es el factor principal que contribuye a los sÃntomas de tos, sibilancias, disnea y dificultad respiratoria de los asmáticos. Los corticosteroides inhalados (CSI) que se administran generalmente más de una vez al dÃa, actualmente se recomiendan como tratamiento de primera lÃnea para la mayorÃa de las personas con asma. Los CSI actualmente disponibles, como la budesonida (BUD), la beclometasona (BDP) o la fluticasona (PF), han estado disponibles por muchos años y han resultado un tratamiento importante para controlar la inflamación y los sÃntomas. Sin embargo, estos fármacos se pueden asociar con efectos secundarios significativos, especialmente efectos locales en las vÃas respiratorias superiores como la ronquera y la candida oral (infección por muguet). La principal ventaja atribuida a la ciclesonida (CIC, una nueva generación de CSI) es su capacidad no solamente (del mismo modo que otro CSI) de administrarse localmente por inhalación, sino especÃficamente a las vÃas respiratorias inferiores del pulmón en una forma que potencialmente reduce al mÃnimo los efectos secundarios locales. En general, esta ventaja de la CIC puede llevar a una reducción de los efectos secundarios locales en las vÃas respiratorias con tratamiento una vez al dÃa y de ese modo mejorar el cumplimiento del tratamiento. Los resultados de esta revisión indican que la CIC en dosis bajas a moderadas mejora la función pulmonar y reduce los sÃntomas de asma en comparación con placebo, pero la corta duración de los estudios significa que hay falta de información acerca de la repercusión sobre las exacerbaciones del asma. Por lo tanto, las dosis actualmente recomendadas de CIC de 100 a 200 mcg diariamente parecen apropiadas. Sin embargo, el número de estudios con dosis en el rango mayor es bajo, y por lo tanto se requieren estudios adicionales en adultos y niños para determinar si las dosis mayores de CIC proporcionarán un beneficio significativo sin mayores eventos adversos. También será importante determinar en estudios clÃnicos la eficacia y la seguridad en adultos y niños asmáticos de la CIC comparada con los otros CSI actualmente disponibles, para determinar la función precisa del tratamiento con CIC en el asma. Los datos publicados no son suficientes para evaluar la ventaja de la seguridad atribuida a la ciclesonida, y se requiere una mejor evaluación e informe en los estudios para abordar esta importante pregunta.
