Intervenciones para frenar o reducir la propagación de virus respiratorios
Si bien los virus respiratorios suelen restringirse a enfermedades leves, también pueden causar epidemias. Aproximadamente del 10% al 15% de las personas a nivel mundial contraen gripe anualmente, con tasas de brotes que alcanzan el 50% durante las epidemias graves. Las pandemias virales mundiales han sido devastadoras debido a su amplia propagación. En 2003, la epidemia de síndrome respiratorio agudo grave (SRAG) afectó a unas 8000 personas, mató a 780 y originó una gran crisis social y económica. Una nueva pandemia de gripe aviar causada por la cepa H5N1 probablemente sea aún más catastrófica. Medidas simples (en especial el uso de vacunas o antivirales) resultarían insuficientes para frenar la propagación.
Se hallaron 51 estudios incluidos los ensayos controlados aleatorios (ECA) y los estudios observacionales con un riesgo de sesgo mixto.
La propagación de virus respiratorios puede prevenirse con medidas higiénicas entre los niños más pequeños. Dichas medidas podrían, además, reducir la transmisión de los niños a otros miembros de la familia. El empleo de barreras contra la transmisión, el aislamiento y las medidas higiénicas podrían ser eficaces para contener las epidemias de virus respiratorios. Las pruebas sobre la superioridad de las máscaras N95 (que son más incómodas y caras) sobre las simples fueron limitadas. El beneficio de agregar viricidas o antisépticos al lavado de manos normal es incierto. Existe una escasa evaluación de las medidas globales como el cribado en los puertos de ingreso y el distanciamiento social.
