Vacunas para la prevención de paludismo en la fase preeritrocítica
El paludismo es una enfermedad parasitaria transmitida por mosquitos. Afecta a millones de personas en todo el mundo, y produce una morbilidad y mortalidad significativas. Los síntomas de paludismo sin complicaciones incluyen fiebre, cefalea, dolor muscular y vómitos; y los niños presentan también frecuentemente respiración rápida, tos y convulsiones. El paludismo grave causa inconsciencia y muerte. El paludismo sin complicaciones casi siempre puede curarse con fármacos apropiados, administrados poco después que aparezcan síntomas, pero en los niños pequeños en particular la progresión y la muerte puede ocurrir en 48 horas. La esperanza, reforzada por varias décadas de investigación cada vez más alentadora, es que una o más vacunas para prevenir el paludismo aumentarán las herramientas existentes para el control de esta enfermedad. La expectativa es que las vacunas con éxito disminuirán la incidencia de paludismo, pero debido a la complejidad del organismo y a otros factores la protección no será completa. El parásito del paludismo se desarrolla en el cuerpo humano durante varias fases que provocan diferentes respuestas inmunológicas y están en desarrollo vacunas para todas las fases. Esta revisión se ocupa de las vacunas dirigidas contra la fase "preeritrocítica" de la vida del parásito, la fase antes de que los parásitos entren en el torrente sanguíneo desde el hígado. En esta revisión hubo ensayos de cuatro tipos de vacunas contra el P. falciparum, la especie de paludismo humano más importante. Una de estas vacunas (la RTS,S) disminuyó significativamente el número de episodios de paludismo clínico y paludismo grave en los niños, mientras las otras tres vacunas no fueron efectivas en las condiciones de los ensayos. No se observaron eventos adversos graves después de la vacunación con RTS,S atribuibles a la vacunación, aunque hubo eventos adversos menores como cefalea, tumefacción, y malestar general.
