Las vías venosas centrales (tubos de plástico largos que terminan en punta en las venas grandes cerca del corazón a través de los cuales se administran los fármacos y los líquidos) se usan en algunos recién nacidos, en particular, los que han nacido demasiado temprano o que están muy enfermos. Los recién nacidos con estas vías están en riesgo de contraer infecciones sanguíneas muy graves, que pueden causar la muerte. A veces se usan los antibióticos para tratar de prevenir estas bacteriemias en los recién nacidos con vías venosas centrales. Estos antibióticos preventivos pueden tener efectos secundarios no deseados y pueden aumentar la probabilidad de infecciones resistentes al tratamiento. Por lo tanto, es posible que los riesgos de usar los antibióticos pesen más que los beneficios potenciales.
En esta revisión, se incluyeron tres ensayos pequeños con 271 recién nacidos. Los resultados de estos estudios indican que es posible disminuir la probabilidad de que ocurra bacteriemia grave, pero que se necesita administrar los antibióticos preventivos a casi diez recién nacidos para evitar un caso de infección. No hubo diferencia de la probabilidad de muerte. No hubo suficientes datos sobre otros efectos importantes de los antibióticos o sobre los posibles efectos secundarios graves. No hubo mucha similitud entre los estudios incluidos en esta revisión.
Por lo tanto, actualmente no hay suficientes pruebas para recomendar el uso habitual de los antibióticos en los recién nacidos con vías venosas centrales.
