Los opiáceos, los analgésicos como la morfina, son eficaces para el tratamiento del dolor a largo plazo debido a daño nervioso.
El dolor neuropático, el dolor causado por el daño nervioso, es a menudo difícil de diagnosticar y tratar. El uso de opiáceos (analgésicos potentes como la morfina) para tratar el dolor neuropático es polémico debido a las inquietudes relacionadas con la adicción y las creencias de que este tipo de dolor no siempre responde bien a los opiáceos. Los autores de revisión examinaron ensayos a corto y a medio plazo. Encontraron resultados contradictorios con respecto a la efectividad del uso de opiáceos a corto plazo. Los ensayos a medio plazo demostraron que los opiáceos son eficaces en los subtipos de dolor neuropático probados y en la duración relativamente corta de los estudios publicados. Los efectos secundarios como las náuseas, los mareos, y la somnolencia fueron comunes, pero no potencialmente mortales.
