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Azitromicina para el tratamiento de la fiebre tifoidea y paratifoidea (fiebre entérica) no complicada

Effa EE, Bukirwa H

La fiebre tifoidea y la paratifoidea (conocidas como fiebres entéricas) son enfermedades infecciosas causadas por la bacteria Salmonella. En 2000 hubo más de 25 millones de nuevos casos en todo el mundo. Las infecciones se encuentran principalmente en países de ingresos bajos y medios en los que el saneamiento y el abastecimiento de agua son deficientes.Las enfermedades son frecuentes en el subcontinente indio, sureste y extremo oriente de Asia, África, América Central y del Sur y la región mediterránea. La fiebre entérica ocurre principalmente en la población joven de entre cinco y 19 años de edad y en algunas áreas es frecuente en los niños menores de cinco años de edad. La infección se transmite generalmente por la ingestión de agua o alimentos contaminados con heces de personas con la infección.Los síntomas incluyen fiebre intermitente, cefaleas intensas, malestar abdominal, pérdida del apetito, malestar general, sensibilidad abdominal vaga y hepato o esplenomegalia.Cerca del 10% al 15% de personas presentan complicaciones, que incluyen: hemorragia, shock, e inflamación del páncreas, el músculo cardíaco y el cerebro. Durante muchos años, los antibióticos como el cloranfenicol, la ampicilina y el cotrimoxazol se usaron para tratar la fiebre entérica. Sin embargo, actualmente han aparecido cepas de bacterias resistentes a múltiples fármacos. También se usan otros antibióticos como las fluoroquinolonas, las cefalosporinas y la azitromicina. Esta revisión de ensayos consideró la azitromicina como un tratamiento para la fiebre entérica no complicada.Hubo siete ensayos (en Egipto, Vietnam y la India) que incluyeron 773 personas, todas tratadas en el hospital. Hubo pruebas limitadas que mostraron que la azitromicina era efectiva para tratar la fiebre tifoidea o paratifoidea. Lo mencionado anteriormente es especialmente importante en los casos en que hay cepas resistentes a múltiples fármacos. La azitromicina fue mejor que algunos de los otros fármacos usados.Sin embargo, es necesario tener cuidado para prevenir que las cepas también se hagan resistentes a la azitromicina. Se necesitan más ensayos amplios, preferentemente multicéntricos, y que incluyan a pacientes ambulatorios en áreas endémicas de fiebre entérica.

Datos de la investigación