No existen pruebas suficientes para decir si la ingestión de ajo puede ayudar a reducir el riesgo de preeclampsia y sus complicaciones para las embarazadas y sus recién nacidos
La preeclampsia es una complicación grave del embarazo que se presenta en cerca de un 2% a un 8% de las mujeres. La misma se identifica por una presión arterial elevada y proteína en la orina, pero a menudo las mujeres no presentan síntomas al inicio. Mediante la constricción de los vasos sanguíneos de la placenta, la preeclampsia puede interferir con el paso de alimentos y oxígeno al recién nacido, por lo que inhibe el crecimiento del feto y provoca que el mismo nazca demasiado pronto. Las mujeres pueden presentar trastornos en el riñón, el hígado, el cerebro y el sistema de la coagulación. El ajo puede disminuir la presión arterial (uno de los problemas de la preeclampsia), de manera que puede jugar un papel para ayudar a reducir el riesgo de preeclampsia. La revisión de los ensayos sólo encontró un estudio de 100 mujeres que demostró la ausencia de diferencias entre los comprimidos de ajo en polvo y los comprimidos simulados (dummy). Sin embargo, el estudio fue pequeño y existen diferentes formas de ajo, con y sin olor, dientes de ajo frescos, ajo en polvo, cápsulas de ajo, etc. y puede haber diferencias entre estas preparaciones. Se necesitan ensayos adicionales para evaluar cualquier efecto posible del ajo sobre la preeclampsia y para evaluar cualquier efecto adverso potencial.
