Título con terminología sencilla: Nuevas farmacoterapias para el cáncer renal
La farmacoterapia para el cáncer renal avanzado ha sido insatisfactoria, con unas perspectivas bajas de remisión temporal, mejoría pequeña de la supervivencia promedio y toxicidad apreciable. Los adelantos recientes al comprender la biología molecular del cáncer renal común han dado lugar al desarrollo de fármacos dirigidos a las vías moleculares conocidas. Esta revisión examina críticamente los ensayos clínicos que han comparado directamente los nuevos fármacos “diseñados” dirigidos a moléculas específicas con el tratamiento estándar anterior para esta enfermedad. Los pacientes consintieron en ser asignados al azar al tratamiento estándar o al programa de la prueba.
Una revisión sistemática de los informes publicados desde 2000 identificó 19 estudios que evaluaron diez fármacos nuevos diferentes en un total de más de 5 000 pacientes. Siete estudios estaban sólo disponibles como informes preliminares, y cinco incluyeron menos de 100 pacientes. Los pacientes eran generalmente representativos de los que presentan esta enfermedad, excepto en un requisito común para los pacientes de ser totalmente ambulatorios, y el cáncer generalmente ser del subtipo de células claras y no haberse propagado al cerebro. Este análisis se realizó por separado para los estudios de los pacientes que habían recibido farmacoterapia estándar previa o no. Unos pocos estudios consideraron los efectos de diferentes dosis de los fármacos nuevos.
Sólo un estudio examinado demostró mejoría estadística de la supervivencia. En comparación con el interferón-alfa, el estándar anterior común de la atención, un fármaco dirigido a moléculas específicas administrado por la vena una vez a la semana llamado temsirolimus mostró en un solo estudio mejorar la supervivencia promedio de 7,3 a 10,9 meses en un grupo de pacientes no tratados anteriormente con características clínicas predictivas de pronóstico no favorable. La probabilidad de efectos secundarios graves fue menor con el fármaco nuevo.
En los pacientes sin tratar con pronóstico no seleccionado, un fármaco administrado diariamente por vía oral llamado sunitinib produjo más remisiones importantes y más tiempo hasta el empeoramiento del cáncer, efectos que se asociaron con mejor calidad de vida, que el interferón-alfa estándar. Es demasiado pronto para evaluar cualquier repercusión sobre la supervivencia. Otro estudio encontró beneficios similares al administrar bevacizumab por vía intravenosa en semanas alternas además del interferón alfa.
Los mejores resultados para los pacientes que habían recibido farmacoterapia previa se observaron con un fármaco dirigido a moléculas específicas, oral, llamado sorafenib, con retraso del empeoramiento de la enfermedad y mejor control de los síntomas que el placebo.
Estos estudios indican que algunos de los fármacos nuevos proporcionarán mejores resultados para esta enfermedad farmacorresistente, pero se requiere mucha investigación clínica adicional (ver Coppin 2004 *).
