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Evidencia científica independiente de alta calidad para la toma de decisiones en atención sanitaria

Tratamiento de mantenimiento con antagonistas de oxitocina para la inhibición del parto prematuro después de una amenaza de trabajo de parto prematuro

Papatsonis D, Flenady V, Liley H

El trabajo de parto prematuro se presenta con contracciones regulares del útero y cambios en el cuello uterino (apertura de la matriz) antes de las 37 semanas de embarazo. El trabajo de parto y el parto prematuro se pueden asociar con enfermedad o muerte del neonato y con frecuencia representa una carga emocional importante para las familias. El parto prematuro también puede provocar discapacidad de la niñez. Incluso una prolongación a corto plazo del embarazo después del inicio de una amenaza o un trabajo de parto prematuro real puede permitir la administración de corticosteroides a la madre para acelerar la maduración pulmonar fetal y trasladar a la madre a un centro con servicios de cuidados intensivos neonatales. Se han utilizado varios fármacos (tocolíticos) para inhibir el trabajo de parto. El antagonista de oxitocina atosiban es uno de ellos. Una vez que el episodio de amenaza de trabajo de parto prematuro se establece, se puede utilizar el tratamiento de mantenimiento con un tocolítico para tratar de prevenir la recurrencia. Lo anterior se debe equilibrar con los resultados adversos potenciales como la infección intrauterina, la muerte fetal, el aumento de la discapacidad grave para los supervivientes y los efectos secundarios de los fármacos.

Esta revisión sólo identificó un ensayo controlado multicéntrico de buena calidad que mostró que el atosiban administrado por vía subcutánea como tratamiento de mantenimiento no redujo la incidencia de parto prematuro ni mejoró los resultados neonatales, comparado con tratamiento placebo. El ensayo asignó al azar 513 mujeres en las que se interrumpió el trabajo de parto prematuro (con membranas intactas y dilatación cervical limitada) después del tratamiento intravenoso con atosiban. La media de la edad gestacional en el momento del reclutamiento fue alrededor de 31 semanas y la proporción de partos múltiples fue similar en los dos grupos. El atosiban infundido a 6 ml/h (30 µg/min) no redujo el parto prematuro antes de las 28, las 32 o las 37 semanas. A las mujeres con tratamiento de mantenimiento se les dio el alta a su domicilio con una bomba de infusión subcutánea continua y contacto diario con la enfermera. En el grupo de atosiban hubo un aumento de las reacciones en el sitio de inyección. No hay pruebas suficientes de beneficio para justificar esta intervención.

Datos de la investigación