Crioplastia para la enfermedad vascular periférica
La enfermedad vascular periférica resulta del estrechamiento de las arterias principales a las piernas debido a aterosclerosis, que limita el suministro de nutrientes a los músculos y otros tejidos. La falta de flujo sanguíneo causada por una arteria bloqueada puede tornarse tan grave que amenaza la extremidad (isquemia crítica de las extremidades) y requiere cirugía. La cirugía endovascular incluye la inserción de un balón pequeño en la arteria afectada. El balón se infla para romper la placa ateromatosa, estirar las células del músculo liso desde el interior de la pared del vaso y ensanchar la luz arterial (llamada angioplastia percutánea con balón). Lamentablemente, la arteria a menudo se vuelve a estrechar con el transcurso del tiempo (nueva estenosis). La crioplastia aplica frío a la pared del vaso, al tiempo que utiliza la fuerza de dilatación de la angioplastia con balón, y puede reducir el engrosamiento de la capa muscular interna del vaso sanguíneo para mejorar los resultados de la angioplastia a largo plazo.
El beneficio de la crioplastia sobre la angioplastia convencional no se ha establecido porque no se han realizado ensayos controlados aleatorios para evaluar adecuadamente este método. El éxito técnico y las tasas de arterias no obstruidas (permeabilidad primaria) observadas en seis series de casos son alentadores, e indican una función futura para la crioplastia en el tratamiento de las enfermedades arteriales periféricas. Hasta el momento, se desconocen los resultados a largo plazo.
