La tracción controlada del cordón para extraer la placenta debe permanecer como parte del tratamiento activo de la etapa expulsiva del parto
La etapa expulsiva del parto es el período desde el nacimiento hasta la expulsión de la placenta. Como parte del tratamiento activo de la etapa expulsiva del parto existen dos intervenciones básicas para ayudar a la expulsión de la placenta: la presión del fondo uterino o la tracción controlada del cordón. La presión del fondo uterino (maniobra de Crede) incluye colocar una mano en la parte superior del útero (fondo uterino) y apretar éste entre el pulgar y los otros dedos para ayudar a la separación y la expulsión de la placenta. La tracción controlada del cordón umbilical incluye la tracción del cordón umbilical mientras se presiona hacia arriba para lo cual se coloca una mano en el abdomen inferior. Además, la tracción controlada del cordón sólo se debe realizar después que aparezcan los signos de la separación de la placenta. Ambas intervenciones, si no se realizan correctamente, pueden provocar resultados adversos que incluyen dolor, hemorragia e inversión del útero. No se recomiendan otros dos métodos de extracción de la placenta porque pueden ser peligrosos: éstos son la manipulación uterina y la tracción del cordón. La revisión no encontró ensayos controlados aleatorios que evaluaran el uso de la presión del fondo uterino como parte del tratamiento activo de la etapa expulsiva del parto. Por lo tanto, la tracción controlada del cordón debe continuar como el método de extracción de la placenta en el tratamiento activo de la etapa expulsiva del parto.
