Tratamiento activo de la etapa expulsiva del trabajo de parto con fármacos del alcaloide de cornezuelo de centeno (p.ej. ergometrina)
La etapa expulsiva del trabajo de parto comienza inmediatamente después del nacimiento del recién nacido y finaliza con la expulsión de la placenta y las membranas. Cuando la placenta se separa, inevitablemente hay alguna pérdida sanguínea procedente del sitio placentario hasta que los músculos del útero contraen los vasos sanguíneos. Las mujeres sanas con buena forma física hacen frente a esta pérdida sanguínea normal sin problemas, pero cuando el embarazo se complica debido a la nutrición deficiente, el saneamiento escaso y el acceso limitado o nulo a la atención médica, la pérdida sanguínea excesiva durante el parto puede provocar morbilidad grave y mortalidad. Lo anterior es muy frecuente en los países de ingresos bajos y medios. La intervención activa, llamada "tratamiento activo de la etapa expulsiva del trabajo de parto", se recomienda en la etapa expulsiva del trabajo de parto para reducir la pérdida sanguínea excesiva. La intervención activa incorpora 1) la administración de un fármaco uterotónico, administrado precisamente antes o después del nacimiento para ayudar a la contracción de los músculos del útero; 2) el clampeo temprano del cordón y 3) el uso de la tracción controlada del cordón para la expulsión de la placenta. Esta revisión de los estudios analizó el uso de un grupo de fármacos uterotónicos llamados alcaloides del cornezuelo de centeno, p.ej. la ergometrina, como parte de este tratamiento activo. La revisión encontró seis ensayos que incluyeron 3 941 mujeres que recibieron ergometrina por la boca (vía oral), en el músculo (vía intramuscular, i.m.) o en la vena (vía intravenosa, i.v.). Las pruebas indican que la vía oral no fue muy efectiva. La vía i.v., aunque redujo la pérdida sanguínea, se asoció con efectos adversos como placenta retenida, presión arterial elevada, náuseas, vómitos y dolor, por lo que es poco probable que se utilice. La vía i.m. mostró beneficios en cuanto a reducir la pérdida sanguínea y, aunque tuvo efectos adversos similares a los asociados con la vía i.v., éstos fueron menos frecuentes. Por lo tanto, aunque el grupo de fármacos del alcaloide de cornezuelo de centeno administrado por vía i.m. es una opción, existen otros fármacos, a saber, la oxitocina y las prostaglandinas (que se evalúan en otras revisiones Cochrane), que se pueden utilizar y pueden ser preferibles.
