No existen pruebas que determinen si la realización de una "prueba del asiento para automóvil" antes del alta hospitalaria beneficia a los neonatos prematuros.
La "prueba del asiento para automóvil" evalúa si los neonatos prematuros que están preparados para el alta hospitalaria, son propensos a experimentar episodios de apnea (dejar de respirar), bradicardia (frecuencia cardiaca lenta) o desaturación (niveles de oxígeno bajos) cuando los colocan en su asiento del automóvil. Sin embargo, resulta impreciso determinar si el nivel de desaturación de oxígeno, apnea o bradicardia que se detectaron en la prueba del asiento para automóvil es en realidad perjudicial para los neonatos prematuros. Además existe la inquietud de que el uso de la prueba del asiento para automóvil puede causar una ansiedad indebida a los padres con respecto a la seguridad del transporte de sus recién nacidos en un asiento del automóvil. A pesar de estas incertidumbres y a pesar del uso generalizado de la prueba, no se identificaron ensayos controlados aleatorios que evaluaran si la realización de la prueba del asiento para automóvil es beneficiosa o nociva para los neonatos prematuros.
