Inhibidores de la alfaglucosidasa para personas con intolerancia a la glucosa o alteración de la glucemia en ayunas
Los Inhibidores de la alfaglucosidasa (acarbosa, miglitol, voglibosa) son fármacos que retrasan la degradación de carbohidratos en el intestino, y en consecuencia enlentecen la absorción de los azúcares. Los pacientes con diabetes tipo 2 podrían utilizarlos con fines terapéuticos. Las personas con glucemia elevada (sin llegar a ser pacientes diabéticos) podrían usar este fármaco para prevenir la diabetes tipo 2 y la morbilidad relacionada con la diabetes (p.ej. enfermedades cardiovasculares). Para encontrar pruebas sobre estas hipótesis, se realizaron búsquedas en la bibliografía médica de los ensayos controlados aleatorios con una duración mínima de un año, que investigaran los inhibidores de la alfaglucosidasa en pacientes con intolerancia a la glucosa (ITG) o alteración de la glucemia en ayunas (AGA). Los pacientes con ITG o AGA poseen elevados niveles de glucemia, pero no satisfacen los criterios para el diagnóstico de diabetes tipo 1 o tipo 2.
Esta revisión incluyó cinco estudios, con 2 360 participantes, que investigaban la acarbosa. De estos estudios, uno era de alta calidad, y dos no informaron los datos exactos, debido a que los resultados no estaban disponibles en la publicación completa. El estudio de alta calidad concluyó que si diez personas con ITG tomaran acarbosa durante tres años, se evitaría un caso de diabetes. Este resultado se confirmó en estudios de calidad inferior. La relevancia de este resultado es dudosa ya que sólo se hallaron efectos pequeños en los niveles de glucemia, y el mecanismo subyacente sigue siendo incierto: ¿la acarbosa realmente previene la diabetes, o retarda su aparición o enmascara la diabetes tipo 2? Con respecto al efecto sobre la aparición de enfermedades cardiovasculares, se halló un efecto preventivo dudoso de la acarbosa sobre la aparición de infartos de miocardio. Sin embargo, no se pudieron establecer conclusiones definitivas, por lo que el mencionado resultado debe confirmarse en otros estudios. No se hallaron efectos estadísticamente significativos sobre la mortalidad, otras complicaciones relacionadas con los ITG o la calidad de vida. Los efectos adversos fueron principalmente de origen gastrointestinal (flatulencia, diarrea).
Esta revisión se vio limitada por el escaso número de estudios, la calidad deficiente de cuatro de los estudios incluidos y los datos que faltaban de dos estudios incluidos. En primer lugar, los datos que faltaban de dos estudios incluidos deben estar disponibles para una posterior actualización de esta revisión. El próximo paso consiste en incorporar a la revisión los resultados de los dos estudios en curso. Si una vez hecho esto las pruebas siguen siendo inconclusas, se deberán realizar nuevos ensayos que investiguen la verdadera utilidad de los inhibidores de la alfaglucosidasa en pacientes con intolerancia a la glucosa o con alteración de la glucemia en ayunas.
