Las recomendaciones actuales de salud pública en la mayoría de los países desarrollados pretenden reducir la ingesta de sal a cerca de la mitad; es decir, de aproximadamente 10 g por día a 5 g por día. Nuestro análisis combinado de los ensayos aleatorios de cuatro semanas o más de duración demostró que la reducción de la ingesta de sal provoca una reducción de la presión arterial, tanto en individuos con presión arterial elevada como en aquellos con presión arterial normal. Estos resultados apoyan otras pruebas para una reducción moderada y a largo plazo de la ingesta de sal en la población. Si esto ocurriera resultaría en una presión arterial inferior en la población, y probablemente en una reducción de los accidentes cerebrovasculares, los ataques cardíacos y la insuficiencia cardíaca. Además, nuestro estudio demuestra que cuanto más baja es la ingesta de sal, más baja será la presión arterial. Las recomendaciones actuales para reducir la ingesta de sal a 5 g por día harán reducir la presión arterial, pero una reducción adicional a 3 g por día hará reducir aún más la presión arterial.
Efecto de la reducción moderada de sal a largo plazo en la presión arterial
More like this
- Efectos a largo plazo de los fármacos para la reducción de peso en pacientes hipertensos
- Intervenciones para la prevención y la reducción del uso de restricciones físicas en la atención geriátrica a largo plazo
- Efecto del tratamiento precoz con fármacos hipotensores sobre la mortalidad a corto y largo plazo en pacientes con un cuadro cardiovascular agudo
- Efectos de una dieta baja en sodio versus una dieta alta en sodio en la presión arterial, la renina, la aldosterona, las catecolaminas, el colesterol y los triglicéridos
- Efecto de la ciclosporina sobre la presión arterial
