Se incluyeron siete ensayos con 169 participantes. En cinco estudios se reclutaron 130 adultos con SIDA. Había pruebas de una heterogeneidad significativa. No hubo pruebas de una reducción en la duración o la frecuencia de diarrea con nitazoxanida (RR: 0,83 [IC del 95%: 0,36; 1,94]) y paramomicina (RR: 0,74 [IC del 95%: 0,42; 1,31]) en comparación con el placebo. La nitazoxanida resultó en una prueba significativa de la eliminación de ovoquistes en comparación con el placebo en todos los niños con un riesgo relativo de 0,52 (IC del 95%: 0,30; 0,91). El efecto no fue significativo para los participantes con pruebas positivas para VIH (RR: 0,71 [IC del 95%: 0,36; 1,37]). En base a un solo estudio, los participantes con pruebas negativas para VIH que recibían nitazoxanida presentaron un riesgo relativo significativamente mayor de lograr una eliminación parasitológica de 0,26 (IC del 95%: 0,09; 0,80). El único estudio que comparó la espiramicina con el placebo no encontró diferencias significativas en la reducción de la duración de la hospitalización (diferencia de medias: -0,40 días [IC del 95%: -6,62; 5,82]) o en la mortalidad entre los dos brazos del ensayo (RR: 0,43 [IC del 95%: 0,04; 4,35]). Un estudio evaluó la función del extracto dializable de leucocitos bovinos, e informó un riesgo relativo para la frecuencia reducida de las deposiciones de 0,19 (IC del 95%: 0,03; 1,19), mientras que otro comparó el calostro hiperinmune bovino con el placebo y no encontró pruebas para la mejoría del volumen de deposiciones (RR: 3,00 [IC del 95%: 0,61; 14,86]) o en la concentración de ovoquistes por ml de deposiciones (RR: 0,27 [IC del 95%: 0,02; 3,74]). No se encontraron estudios que evaluaran la prevención.