El balón intragástrico para la obesidad grave muestra pocos beneficios en cuanto a la pérdida de peso y más complicaciones después del procedimiento
En centros especializados se realizan otros enfoques para lograr una pérdida de peso a largo plazo en personas con obesidad, como la cirugía, una opción a ser considerada por los pacientes con una obesidad mórbida que no responden al tratamiento clínico, debido al fallo de los tratamientos convencionales como la dieta, el aumento de la actividad física y el tratamiento farmacológico. Se ha desarrollado el balón intragástrico (BIG) de silicona como ayuda temporal especialmente para lograr una pérdida de peso en las personas obesas con un 40% o más de su peso óptimo que no han presentado resultados satisfactorios con el tratamiento para la obesidad a pesar de recibir atención de un equipo multidisciplinario y para los pacientes hiperobesos que a menudo presentan un alto riesgo durante la cirugía. La colocación y extracción del BIG es un procedimiento endoscópico intervencionista y el balón está diseñado para flotar libremente dentro del estómago, su tamaño puede cambiarse durante la colocación. La técnica del BIG reduce el volumen del estómago y tiene como resultado una sensación prematura de saciedad
Se evaluaron nueve ensayos controlados aleatorios con 395 pacientes. Seis de los nueve estudios tuvieron un seguimiento de menos de un año, el estudio más largo duró 24 meses. La calidad general de los ensayos fue variable, solamente un tercio de los estudios analizados mostró un bajo riesgo de sesgo. No hubo información disponible sobre la calidad de vida, la mortalidad por todas las causas y la morbilidad. En comparación con el tratamiento convencional, el BIG no mostró pruebas convincentes de aportar una mayor pérdida de peso. El riesgo relativo de complicaciones menores, por ejemplo úlceras y erosiones gástricas, tuvieron un aumento significativo.
