La leishmaniasis americana cutánea y mucocutánea, una enfermedad que desfigura y estigmatiza, que afecta las regiones centro y sudamericanas, es causada por un parásito transmitido por las moscas de la arena (especies de Phlebotomus y Lutzomyia). Los fármacos pentavalentes derivados del antimonio (estibogluconato sódico [Pentostam, Stibanate, EGS] y el antimoniato de meglumina [Glucantime, AM]) han sido utilizados desde los años cuarenta en todo el mundo como agentes terapéuticos de primera línea para la leishmaniasis cutánea. No obstante, se han usado otros fármacos, porque estos tratamientos son costosos, tóxicos y dolorosos, y porque está surgiendo resistencia.
Se evaluaron 38 ensayos sobre diferentes intervenciones.
En las infecciones por L. braziliensis y L. panamensis hubo pruebas convincentes de que la AM por vía intramuscular (IM) fue mejor que el alopurinol oral durante 28 días, que la AM por vía intravenosa (IV) durante 20 días fue mejor que la AM por vía intravenosa durante siete días y también mejor que la AM por vía intravenosa durante tres o siete días con paromomicina más cloruro de metilbencetonio al 12% (PR-CMBC). El alopurinol oral más los derivados del antimonio intravenosos fueron mejores que los derivados del antimonio intravenosos.
Hubo un buen número de pruebas provenientes de ensayos controlados aleatorios (ECAs) en las infecciones por L. braziliensis de que la pentoxifilina oral más el EGS por vía intravenosa fue mejor que el EGS por vía intravenosa sola; El AM por vía intravenosa fue mejor que el sulfato de aminosidina IM y el isetionato de pentamidina IV; y el AM por vía intramuscular fue mejor que la vacuna con el Bacillus Calmette-Guérin. Con respecto a las infecciones por L. panamensis, el ketoconazol oral durante 28 días y la miltefosina oral y el PR-CMBC tópico fueron todos mejores que el placebo; el alopurinol oral fue mejor que la AM por vía intravenosa, el sulfato aminosidina 12 mg/kg/día y 18 mg/kg/día durante 14 días fue mejor que el sulfato de aminosidina 12 mg/kg/día durante siete días.
No hubo pruebas provenientes de ECAs sobre los tratamientos alternativos, la cirugía, el itraconazol y el fluconazol oral, los antibióticos orales como la rifampicina, el metronidazol y el cotrimoxazol, la anfotericina B intravenosa o tópica, la dapsona oral, el tratamiento fotodinámico, las terapias de curación, los tratamientos con rayos láser y la crioterapia. Además, ninguno de los estudios informó la calidad de vida, "la curación microbiológica o histopatológica de las lesiones cutáneas", los cambios de la capacidad para detectar el parásito por los métodos de diagnóstico (p.ej. frotis o cultivo) o la mortalidad.
No se ha logrado consenso general sobre el tratamiento óptimo, pero se investigan activamente métodos alternativos a los tratamientos intramusculares o intravenosos.
La base de pruebas del tratamiento de la leishmaniasis americana, cutánea y mucocutánea, tiene muchas limitaciones debidas al deficiente diseño e informe de los ensayos clínicos. Como los recursos son limitados para la investigación clínica en las enfermedades no priorizadas, es necesario darle prioridad a los ensayos clínicos adecuadamente diseñados. Por lo tanto, se sugiere la creación de una estrategia internacional para mejorar la calidad y la estandarización de los ensayos futuros, a fin de lograr en el futuro un mejor enfoque estratégico basado en la evidencia.
