¿Todos los pacientes con angina inestable e infarto de miocardio sin elevación del ST deberían someterse a una estrategia invasiva con angiografía coronaria y, si se indica, intervención coronaria percutánea, dentro las 48 horas posteriores al ingreso?
Los pacientes con dolor torácico prolongado o recurrente pueden presentar una enfermedad denominada angina o un cierto tipo de ataque cardíaco denominado infarto de miocardio sin elevación del ST. Estas enfermedades pueden controlarse con dos estrategias de tratamiento. Se realizaron varios estudios para determinar cuál de las dos estrategias es superior. En una de ellas, la estrategia invasiva sistemática, a todos los pacientes se les inserta un catéter para estudiar las imágenes de las arterias coronarias en busca de estenosis aterosclerótica. Si se encuentra estenosis significativa o placa complicada, puede dilatarse mediante la inserción e inflación de un balón a través de la estenosis y la permeabilidad del vaso puede mantenerse mediante la inserción de una stent metálico. En algunos casos, la estenosis no será susceptible a este enfoque y se requiere cirugía para dilatar la estenosis En la otra estrategia, la estrategia conservadora, los pacientes son tratados inicialmente con fármacos y sólo los pacientes que presentan dolor torácico adicional cuando reciben los fármacos o que muestran evidencia de estenosis aterosclerótica sugerida por otras pruebas no invasivas (como prueba de estrés o por imágenes) experimentan angiografía coronaria y revascularización si se indica.
Se ha discutido acerca de cuál de las dos estrategias es superior. La estrategia invasiva reduce la incidencia de dolor torácico adicional o rehospitalización. Además, el seguimiento a largo plazo de dos estudios sugiere que reduce el riesgo de muerte y el riesgo de experimentar otro ataque cardíaco entre dos a cinco años posteriores al evento. En base a la revisión de todos los estudios disponibles, la estrategia invasiva es preferible.
