Contratos entre pacientes y profesionales de la salud para mejorar la adherencia a las actividades recomendadas de asistencia sanitaria por parte de los pacientes
En ocasiones los pacientes no completan un ciclo de tratamiento o no siguen los cambios recomendados en los hábitos alimentarios o personales. Esta adherencia deficiente se puede deber a que los tratamientos toman mucho tiempo, tienen efectos secundarios o incluyen el cambio de los hábitos del paciente, lo cual es a menudo difícil. Varias intervenciones se proponen cambiar la relación entre los pacientes y los prestadores de salud a fin de mejorar la adherencia a los tratamientos por parte de los pacientes. Una de estas intervenciones se da en forma de contratos entre los profesionales de la salud y los pacientes, por medio del cual una o ambas partes se comprometen a cumplir con un conjunto de conductas relacionadas con la atención del paciente. Los contratos pueden ser escritos o verbales. La mayoría de los contratos se establecen entre los prestadores de salud y los pacientes, pero también se pueden establecer entre los profesionales y los cuidadores, los cuidadores y los pacientes o por un paciente consigo mismo. En esta revisión se evaluó si los contratos entre los prestadores y los pacientes realmente mejoran la adherencia al tratamiento por parte de los pacientes o el estado de salud de los mismos. También se evaluaron los efectos de los contratos sobre otros resultados como la participación y satisfacción del paciente, la conducta y los criterios del profesional, el estado de salud, los daños, los costes y los temas éticos.
Se encontraron 30 ensayos que incluyeron 4 691 participantes y analizaron varios tipos de contratos. Los principales problemas de salud abordados fueron las adicciones a sustancias, la hipertensión y el sobrepeso. Muchos de los ensayos presentaron una calidad deficiente e incluyeron un escaso número de participantes. La mayoría se realizó en los EE.UU. En 16 de los ensayos hubo al menos una medida de resultado que mostró diferencias estadísticamente significativas a favor del grupo de contratos (aunque algunas de las mejorías en la adherencia no persistieron cuando se midieron después de un período más prolongado). En cinco ensayos al menos una medida de resultado mostró tales diferencias a favor del grupo control. En 26 ensayos existió al menos una medida de resultado para el que no hubo diferencias entre el grupo de contrato y los grupos control.
No existen suficientes pruebas fiables disponibles para recomendar el uso rutinario de los contratos en los servicios sanitarios para mejorar la adherencia de los pacientes a las actividades de asistencia sanitaria u otras medidas de resultado.
