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Conservación versus sacrificio del ligamento cruzado posterior en el reemplazo total de rodilla para el tratamiento de la osteoartritis y la artritis reumatoide

Jacobs W, Clement DJ, Wymenga AAB

En la cirugía de Reemplazo Total de Rodilla para la osteoartritis y la artritis reumatoide de la rodilla, ¿es mejor conservar el ligamento cruzado posterior (LCP) o no?
Se evaluaron 8 estudios de calidad baja a alta y se aportaron las mejores pruebas que tenemos hoy. Los estudios se realizaron en más de 570 personas con osteoartritis o artritis reumatoide de la rodilla. Se midieron los beneficios y los daños de la cirugía hasta 5 años después de la cirugía.

¿Qué es la osteoartritis y la artritis reumatoide de la rodilla y cómo el LCP podría marcar la diferencia?
La osteoartritis y la artritis reumatoide son dos formas de artritis que pueden afectar a las rodillas. En algunas personas, el daño y el dolor en la rodilla debido a la artritis pueden ser tan graves como para requerir una cirugía. En estas personas, es posible reemplazar las superficies articulares dañadas por una articulación artificial o un implante de rodilla.

El ligamento cruzado posterior (LCP) es uno de los ligamentos principales de la rodilla. Proporciona el apoyo y el movimiento estable de la rodilla. En la cirugía de reemplazo total de la rodilla, el LCP se puede mantener o resecar y esta elección depende de la condición del LCP, del tipo de implante de rodilla o del tipo de cirugía que prefiera el cirujano. A menudo, cuando se reseca el LCP, se utiliza un implante especial de rodilla para proporcionar cierta estabilidad. El implante especial tiene un PEG (polietilenglicol) que guía/facilita el movimiento hacia adelante y hacia atrás. El mantenimiento del LCP es un nuevo método, más difícil de realizar y puede provocar dolor o una articulación inestable si no se realiza adecuadamente. No está claro cuál es el mejor método.

¿Qué mostraron los estudios?
Dolor y fuerza: Los estudios revelan que las personas que conservaron su LCP tienen la misma mejoría en el dolor y la fuerza después de la cirugía que aquellos a quienes se les extrajo el LCP.

Amplitud de movimiento: Los estudios revelan que la mejoría fue similar en las personas que mantuvieron su LCP que en aquellas que no. Pero cuando se insertó un implante especial de rodilla después de haber extraído el LCP, la amplitud de movimiento fue mejor.
La amplitud de movimiento fue 8 grados mejor cuando se extrajo el LCP y se insertó un implante especial que cuando se conservó el LCP

Dolor general, función de la rodilla y fuerza: Los estudios revelan que la mejoría fue mayor en las personas a quienes se había extraído el LCP (ya sea con o sin un implante especial) que en aquellas que mantuvieron su LCP.

¿Qué conclusión puede establecerse?
El nivel de calidad de las pruebas es de "plata".

No hay pruebas suficientes para afirmar si es mejor mantener o extraer el ligamento cruzado posterior (LCP) en la cirugía de reemplazo total de la rodilla.

Es probable que se deban mejorar los métodos y el conocimiento acerca de la cirugía que mantiene el LCP antes de que se pueda comprobar que su eficacia es superior a la de las cirugías que extraen el LCP.

Datos de la investigación