La colitis ulcerosa es un trastorno inflamatorio crónico del colon. La etiología de la colitis ulcerosa es multifactorial: se debe, en parte, a una susceptibilidad genética que permite que un agente ambiental como un virus o una bacteria desencadene una reacción inmune anormal que resulta en la inflamación del intestino. Curiosamente, se ha establecido una asociación con el hábito de fumar: la colitis ulcerosa es en general una enfermedad de los no fumadores y de los pacientes que han dejado de fumar (Harries 1982; Jick 1983; Boyko 1987; Motley 1987; Motley 1988). Aquellos pacientes con colitis que son ex fumadores generalmente desarrollan colitis a los pocos años del abandono del hábito de fumar (Motley 1987; Motley 1988). Además, los informes anecdóticos señalan que los fumadores intermitentes a menudo experimentan una mejoría de sus síntomas mientras fuman (de Castella 1982; Rudra 1989). Los no fumadores con colitis ulcerosa que empiezan a fumar pueden entrar en remisión (Rudra 1989).
La base del tratamiento para la inducción de la remisión en la colitis ulcerosa ha constado de esteroides orales, intravenosos o tópicos, a menudo en combinación con aminosalicilatos tópicos u orales (Marshall 1995; Marshall 1997; Marshall 2000; McDonald 1999; Sutherland 2004). Los agentes inmunosupresores, como la azatioprina y la 6-mercaptopurina (6-MP), se han utilizado para la enfermedad activa crónica y para mantener la remisión (Rosenberg 1975; Hawthorne 1992; Kirk 1982; Sood 2002; Sood 2003). Dada la asociación anecdótica entre el hábito de fumar y la colitis ulcerosa, se desarrollaron ensayos controlados aleatorios para evaluar la hipótesis de que los parches de nicotina pueden inducir la remisión de un brote de colitis ulcerosa.
