La atención por comadronas proporciona beneficios para las mujeres embarazadas y sus recién nacidos, por lo que es recomendable.
En muchas partes del mundo las comadronas son las profesionales primarias de atención para las mujeres durante el parto. En otros sitios pueden ser los médicos o los médicos de familia quienes tienen la responsabilidad principal en la atención, o la responsabilidad puede compartirse. La filosofía de base de la atención por comadronas es la normalidad y la atención durante el trabajo de parto por una comadrona conocida y fiable. Se hace énfasis en la capacidad natural de las mujeres de tener su parto con una intervención mínima. Algunos modelos de la atención por comadronas proporcionan un servicio a través de un equipo de comadronas que comparten casos. Otro modelo es las "comadronas de casos", donde el objetivo es ofrecer una mayor continuidad del cuidador durante todo el período de atención. Las comadronas de casos tienen como objetivo asegurar que la mujer reciba toda su atención de una comadrona o su pareja de práctica. Por el contrario, en los modelos de atención por médicos un obstetra o un médico de familia es el responsable principal de la atención. En los modelos de atención compartida la responsabilidad se comparte entre diferentes profesionales de la asistencia sanitaria.
La revisión de la atención por comadronas incluyó comadronas que proporcionaban atención prenatal, durante el trabajo de parto y en el período posnatal. Dicho modelo se comparó con los modelos de atención por médicos y la atención compartida e identificó 11 ensayos que incluyeron 12 276 mujeres. La atención por comadronas se asoció con numerosos beneficios para las madres y los recién nacidos y no se identificaron efectos adversos. Los beneficios principales fueron la reducción del riesgo de pérdida de un recién nacido antes de las 24 semanas. Asimismo, durante el trabajo de parto hubo una reducción en el uso de analgesia regional, con menos episiotomías o partos instrumentales. La atención por comadronas también aumentó la probabilidad de la mujer de recibir atención durante el trabajo de parto por una comadrona que ella conocía. También aumentó la probabilidad de un parto vaginal espontáneo y de iniciar la lactancia materna. Además, la atención por comadronas dio lugar a que más mujeres sintieran estar bajo control durante el trabajo de parto. No hubo diferencias en el riesgo de una madre de perder su recién nacido después de las 24 semanas. La revisión estableció la conclusión de que a todas las mujeres se les deben ofrecer modelos de atención por comadronas.
