La biorretroalimentación electromiográfica (técnicas que utilizan señales visuales o auditivas para monitorizar la actividad muscular) presenta un efecto incierto sobre la recuperación después del accidente cerebrovascular
La biorretroalimentación electromiográfica (EMG-BFB) utiliza electrodos colocados en los músculos del paciente para generar una señal de retroalimentación (visual o auditiva) en respuesta a la activación muscular. Se cree que este hecho puede permitirles a los pacientes aprender una manera más eficaz de utilizar el miembro discapacitado. Entre los 13 estudios identificados, hubo un número reducido de pruebas que sugieren que la EMG-BFB presentó un efecto beneficioso cuando se utilizó con técnicas estándar de fisioterapia. Sin embargo, en la actualidad la EMG-BFB no se puede recomendar como un tratamiento estándar eficaz porque otros estudios no hallaron efectos y los ensayos positivos fueron pequeños.
