Este resumen de una revisión Cochrane presenta los datos que se conocen a partir de la investigación sobre el efecto del metotrexato en la espondilitis anquilosante. La revisión muestra que:
Hay pruebas del nivel de plata (www.cochranemsk.org) de que para las personas con espondilitis anquilosante, el metotrexato no puede mejorar la actividad general de la enfermedad, la función física, el dolor general, el dolor, la sensibilidad y el edema en los ligamentos de las articulaciones, el movimiento de la columna, la rigidez o el bienestar general. Puede no causar graves efectos secundarios. Pero no hay suficientes pruebas para asegurarse de los beneficios y los daños del metotrexato para la espondilitis anquilosante y se necesita más investigación.
¿Qué es la espondilitis anquilosante y qué fármacos se usan para tratarla?
La espondilitis anquilosante (EA) es un tipo de artritis, generalmente localizada en las articulaciones y los ligamentos de la columna. También puede afectar los hombros, la cadera u otras articulaciones. Se produce dolor y rigidez, lo que limita el movimiento de la columna y de las otras articulaciones afectadas.
Para aliviar el dolor y la rigidez, frecuentemente se indican fármacos antiinflamatorios no esteroides (AINEs). Cuando las personas no responden bien a los AINEs, a veces se recetan fármacos antirreumáticos modificadores de la enfermedad, tales como el metotrexato. No se sabe si el metotrexato controla el dolor y la rigidez, retarda el progreso o detiene el daño en la EA.
¿Cuáles son los resultados de esta revisión?
Beneficios del metotrexato
En las personas con espondilitis anquilosante, a los seis a 12 meses, el metotrexato
