Las revisiones anteriores indican que los antibióticos tienen, en el mejor de los casos, sólo un beneficio moderado en las infecciones respiratorias agudas (IRA). Estos beneficios necesitan equilibrarse con los efectos adversos, los costos y el riesgo de resistencia bacteriana a los antibióticos. Una manera en que los médicos pueden reducir el uso de los antibióticos es prescribirlos de forma diferida (significa proporcionar la prescripción, pero recomendar al paciente o al cuidador diferir su uso con la esperanza de que los síntomas se resuelvan primero). La prescripción diferida dio lugar a un 32% de pacientes que usaron antibióticos comparados con un 93% de pacientes en el grupo con la prescripción inmediata. Sin embargo, la no prescripción de antibióticos en general resultó en una menor prescripción de antibióticos (14% de los pacientes usaron antibióticos).
Aunque esta revisión encontró diez estudios que examinaron las estrategias de prescripción en las infecciones respiratorias, en general no fue posible combinar los resultados de los diferentes estudios debido a la información incompleta de algunos estudios y los diferentes tipos de pacientes en cada estudio. Sólo hubo tres ensayos que compararon las estrategias de administración diferida de antibióticos con el tratamiento sin antibiótico.
En la mayoría de los síntomas como la fiebre, el dolor y el malestar general no hubo diferencias entre la administración inmediata o diferida de los antibióticos y el tratamiento sin antibióticos. Las únicas diferencias fueron pequeñas y favorecieron la administración inmediata de los antibióticos para el alivio del dolor y la fiebre de la faringitis y el dolor y el malestar general de las infecciones del oído medio. Hubo poca diferencia en los efectos adversos de los antibióticos en las tres estrategias de prescripción y ninguna diferencia significativa en las tasas de complicaciones.
La satisfacción de los pacientes fue ligeramente menor en el grupo con antibióticos diferidos (87% satisfechos) comparado con el grupo con antibióticos inmediatos (92% satisfechos). Las tasas de satisfacción fueron similares entre los grupos con antibióticos diferidos y sinantibióticos (83% satisfechos).
Cuando los médicos consideran que es seguro no prescribir los antibióticos inmediatamente, la no prescripción con la recomendación de retornar si los síntomas no se resuelven en lugar de diferirlos posteriormente dará como resultado un menor uso de los antibióticos, con niveles similares de satisfacción de los pacientes y de resultados de los síntomas.
