Se incluyeron cuatro ensayos que involucraban a 888 participantes con GAA sin tratamiento previo. El tratamiento quirúrgico fue el procedimiento de Scheie en un ensayo y la trabeculectomía en tres ensayos. En tres ensayos la medicación primaria fue generalmente la pilocarpina, en un ensayo un betabloqueante.
En el ensayo más reciente, los participantes con GAA leve, pérdida progresiva del campo visual (CV), después del ajuste para la cirugía por catarata, no fue significativamente diferente para los fármacos en comparación con la trabeculectomía (odds-ratio [OR] 0,74; IC del 95%: 0,54 a 1,01). Reducción de la visión, con mayor riesgo de desarrollar una catarata (OR 2,69; IC del 95%% 1,64 a 4,42), y fue más probable el malestar del paciente con la trabeculectomía que con la medicación.
Hay algunas pruebas (de tres ensayos), para las personas con glaucoma moderadamente avanzado, de que la medicación se asocia con una pérdida más progresiva del CV y con 6 mmHg a 8 mmHg menos de disminución de presión intraocular (PIO) que la cirugía, ya sea mediante el procedimiento de Scheie o la trabeculectomía. Había una tendencia hacia un mayor riesgo de fracaso en el control de PIO, con el transcurso del tiempo, para el tratamiento inicial con pilocarpina en comparación con la trabeculectomía. A más largo plazo (dos ensayos), el riesgo de fracaso fue significativamente mayor con medicación que con trabeculectomía (OR 3,90; IC del 95%: 1,60 a 9,53; CR 7,27; IC del 95%: 2,23 a 25,71). La medicina y la cirugía han evolucionado desde la realización de estos ensayos, y, además, las pruebas están potencialmente sujetas al sesgo de detección y de deserción.