El paludismo grave, principalmente debido a la infección por el Plasmodium falciparum, representa más de un millón de muertes cada año (WHO 2000). La mayoría de las personas con paludismo grave requieren fármacos administrados por medio de inyecciones (intravenosa o intramuscular) o por vía rectal. Esto se debe a que las personas con paludismo grave tienen una enfermedad grave como el paludismo cerebral (un coma del que no se puede despertar y cuya única causa atribuible es el paludismo) o las convulsiones generalizadas repetidas, que pueden impedir la ingesta oral de medicamentos, además de tener los parásitos del paludismo falciparum en la sangre. La quinina ha sido el fármaco más ampliamente utilizado para el paludismo grave (OMS 2000), pero puede causar una baja cantidad de azúcar en la sangre (hipoglicemia)(Okitolonda 1987), silbido en los oídos (tinnitus), deficiencia auditiva de tono alto, estados depresivos (disforia), náuseas y vómitos (White 2000). Además, se registró una disminución en la sensibilidad de la quinina en áreas de uso generalizado como Asia Sudoriental (OMS 2001) y algunas partes de África (Mutanda 1999).
La artemisinina y sus derivados se consideraron como opciones a la quinina porque se sabe que son efectivos contra los parásitos del paludismo que presentan multirresistencia a los fármacos (White 1998), producen un alivio más rápido de los síntomas y la eliminación de los parásitos que otro fármaco antipalúdico (White 2000) y no se documentó resistencia hacia ellos. El arteméter, el artesunato y la artemisinina se usan para tratar el paludismo grave (White 2000). Para la administración parenteral, el arteméter está disponible como inyección intramuscular, la artemisinina como supositorios rectales y el artesunato como preparaciones rectales, intramusculares e intravenosas (WHO 2001). Sus períodos de vida media para la eliminación varían de 45 minutos para el artesunato intravenoso, de cuatro a 11 horas para el arteméter, y menos de seis horas para la artemisinina rectal (WHO 1993). La artemisinina no es muy soluble en agua o aceite, el arteméter es soluble en aceite (lipofílico) y el artesunato es soluble en agua (WHO 2001). Cuanto más lipofílico es un fármaco, hay más probabilidades de que se acumule en el tejido cerebral, lo que puede ser beneficioso en el paludismo cerebral (Kain 1995; WHO 2002). Sin embargo, una revisión sistemática anterior llegó a la conclusión de que no había pruebas suficientes para creer que uno de estos derivados era mejor que el resto (McIntosh 2003).
El arteéter es un derivado del éter de etilo de la artemisinina que se evaluó recientemente. Es soluble en aceite, tiene un período de vida media prolongada (mayor que 20 horas) y es más estable que los otros compuestos de artemisinina (WHO 2001). El artemotil (anteriormente conocido como beta arteéter) y el arteéter alfa/beta son las dos formulaciones disponibles. El artemotil se registró en los Países Bajos en mayo de 2000 (Lugt 2002). Su uso está restringido a niños y adolescentes menores de 16 años debido a la posibilidad de que puede tener un efecto sobre el corazón, ya que en algunos ensayos sobre el artemotil se observaron algunas anormalidades en el electrocardiograma (WHO 2002). El arteéter alfa/beta se registró en la India en enero de 1997 para su uso tanto en niños como en adultos con paludismo grave (WHO 2002). Dosis altas de arteéter dañaron los tejidos del sistema nervioso y corazón en los estudios realizados en animales (Brewer 1994), pero hay menos pruebas de que se produzcan estos efectos en los seres humanos (de Vries 1996).
Tanto el artemotil como el arteéter alfa/beta se administran por vía intramuscular y se pueden aplicar una vez al día debido a su período de vida media de eliminación prolongada (de Vries 1996). Tienen una eficacia y perfiles de seguridad clínicos similares (WHO 2002). Las únicas diferencias en sus formulaciones son que el artemotil contiene la forma beta y se disuelve en el aceite de sésamo (Lugt 2002; OMS 2002), mientras que el arteéter alfa/beta contiene tanto la forma alfa como la beta y se disuelve en el aceite de maní (Mohanty 1997).
El arteéter es un sustituto potencial de la quinina debido a la resistencia al fármaco y a los temas relacionados con la seguridad que se vieron con la quinina. También puede ser más efectivo que otros derivados de la artemisinina debido a su solubilidad en aceite, período de vida media prolongado, y una mayor estabilidad química. Por consiguiente, se resumieron las pruebas disponibles de las dos formas de arteéter usados para tratar el paludismo grave.
