Se ha mostrado que la toxina botulínica beneficia a algunos aspectos de la producción de la voz en hablantes con disfonía espasmódica.
La toxina botulínica es actualmente el valor de referencia (gold standard) del tratamiento para los pacientes con disfonía espasmódica. Se ha usado durante las dos últimas décadas para tratar las formas aductoras y abductoras del trastorno. Los resultados de esta revisión de ensayos controlados aleatorios indican que la toxina botulínica es eficaz para algunos aspectos de la producción de la voz, incluidas las medidas perceptuales de mejoría posterior a la inyección, la variabilidad de frecuencia fundamental, la intensidad vocal y la presión del aire subglótico. Estos beneficios pueden depender de ciertas variables subjetivas, como el grado de uso de la voz inmediatamente después de la inyección y variables de tratamiento como dosificación y ubicación de la inyección. Sinembargo, estos resultados actualmente deben interpretarse con cuidado, ya que los estudios han usado tamaños pequeños de la muestra y tienen diferencias metodológicas que impiden las comparaciones entre estudios.
