En las personas que han presentado hemorragias por úlcera péptica a causa del Helicobacter pylori, el tratamiento con antibióticos previene la recurrencia de las hemorragias gastrointestinales con mayor efectividad que los fármacos supresores de ácidos.
Las úlceras pépticas son originadas por la acción lesiva que ejercen los jugos gástricos ácidos sobre el revestimiento del estómago (úlcera gástrica), o sobre la porción superior del intestino delgado (úlcera duodenal). Éstas provocan dolor, indigestión y, en ocasiones, hemorragia. Una hemorragia en el intestino puede ser potencialmente fatal. Existen muchos tratamientos que apuntan a curar la úlcera y prevenir futuras hemorragias. Incluyen fármacos supresores de ácidos y antibióticos para tratar el Helicobacter pylori, la bacteria causante de la mayor parte de las úlceras pépticas. En la revisión se observó que los antibióticos previenen con mayor efectividad que los fármacos supresores de ácidos la recurrencia de las hemorragias, en las personas con úlcera péptica. Los antibióticos, además, son menos costosos y más prácticos que los fármacos supresores de ácidos a largo plazo, en los casos en que se constata una infección por Helicobacter pylori.
