¿Para fortalecer la salud es mejor realizar un programa de ejercicios en el domicilio o en un centro hospitalario?
Para responder a esta pregunta, los científicos del Grupo Cochrane hallaron y analizaron seis estudios. Estos estudios sometidos a prueba sobre 370 personas mayores de 50 años con cardiopatías (o riesgo alto de cardiopatías), enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC). Los estudios compararon a personas que realizaban un programa de ejercicios en el domicilio con aquellos que lo realizaban en el hospital o centro hasta los dos años. Esta revisión ofrece la mejor evidencia que existe en la actualidad.
¿Cuál es la diferencia entre los programas de ejercicios basados en el domicilio o en un centro? ¿Por qué investigar si uno es mejor que el otro?
La vida activa beneficia la salud de las personas de 50 años de edad o mayores. Uno de los beneficios importantes es poder ser capaz de realizar mejor las actividades cotidiana y caminar mejor (función física). Existen muchas maneras de aumentar la actividad. Una persona puede realizar un programa de ejercicios en el domicilio por sí mismo, en el momento deseado y quizás implique cierto costo para la persona, pero no para el sistema de asistencia sanitaria. O puede unirse a un programa en un hospital o centro dirigido por profesionales de asistencia sanitaria capacitados. En la mayoría de los casos, estos programas están cubiertos y no implican costos para la persona, pero sí para el sistema de asistencia sanitaria. Por lo tanto, es importante conocer qué tipo de programa favorece más a la salud, a qué programa asistirán más las personas en el largo plazo y qué programa justifica la inversión.
¿Qué tipo de programa fue mejor en los estudios?
En personas que sufrieron cardiopatías o un aumento del riesgo de cardiopatías
Después de seis meses, la mayoría de los estudios muestra que los programas de ejercicios, ya sea en el domicilio o en un centro, mejoran la función física, la calida de vida, los niveles de colesterol en sangre, la velocidad de la caminata y el dolor de piernas luego de caminar causado por un flujo sanguíneo deficiente. Al comparar los dos programas de ejercicios, los estudios encontraron que las mejorías fueron similares, pero que el ejercicio en un centro puede mejorar la velocidad de la caminata y el dolor en las piernas posterior a la caminata más que el ejercicio domiciliario.
Un estudio amplio muestra que a largo plazo, muchas más personas tienden a seguir adelante con el ejercicio después de un programa basado en el domicilio en comparación con un programa basado en el centro.
En personas que padecen EPOC
La mayoría de los estudios muestran que los programas de ejercicios, ya sea en el domicilio o en un centro, mejoran la función física, disminuyen la presión arterial y mejoran algunas pruebas de ejercicios. Pero la calidad de vida y otras pruebas de ejercicios no mejoraron. Al comparar los dos programas de ejercicios, un estudio muestra que las mejorías en el domicilio fueron similares a las del centro a los tres meses. Pero a los 18 meses el ejercicio en el domicilio fue mejor que en el centro. Otro estudio muestra que el ejercicio en un centro fue mejor que en el domicilio a los dos meses, pero igual a los 13 meses.
Ningún estudio analizó los costes o la utilización del sistema de atención sanitaria.
¿Hubo algún inconveniente con los programas?
Esta revisión no describe inconvenientes con los programas.
¿Qué conclusión puede establecerse?
Existen pruebas científicas de "nivel de plata" que muestran que ambas prácticas de ejercicios, en el domicilio y en el centro, mejoran la salud y la función física en adultos mayores. Pero, las personas demuestran mayor tendencia a seguir adelante con el ejercicio domiciliario que con el de un centro.
Las personas con cardiopatías o con alto riesgo de cardiopatías pueden demostrar mejorías superiores en el corto plazo (tres meses) al ejercitar en un centro en lugar de hacerlo en el domicilio. En personas con EPOC, aún no está claro si es mejor practicar ejercicios en el domicilio o en un centro.
Se necesitan más investigaciones para probar qué tipo de programa podría ser más beneficioso para las personas con osteoartritis y para determinar cuáles serían los costos generales.
