Resúmenes Cochranebeta

Evidencia científica independiente de alta calidad para la toma de decisiones en atención sanitaria

Posición y movilidad de la madre durante el período dilatante del trabajo de parto

Lawrence A, Lewis L, Hofmeyr GJ, Dowswell T, Styles C

Las mujeres de países desarrollados y de países de bajos ingresos que dan a luz en establecimientos de salud generalmente atraviesan el período dilatante en cama. En otros lugares, las mujeres atraviesan el período dilatante en posición vertical, de pie, sentadas, arrodilladas o caminando, aunque pueden elegir recostarse a medida que avanza el trabajo de parto. Las actitudes y expectativas de personal de asistencia sanitaria, las pacientes y sus parejas han cambiado con respecto al dolor, al alivio del dolor y al comportamiento apropiado durante el trabajo de parto y el parto. Que la madre se encuentre semirecostada o en posición de decúbito lateral o supino durante el período dilatante puede ser más conveniente para el personal y puede facilitar la monitorización de la evolución y el control del recién nacido. La monitorización fetal, las anestesias epidurales para el alivio del dolor y el uso de infusiones intravenosas también limitan el movimiento. La posición de decúbito dorsal (supina) coloca el peso del útero de la mujer embarazada sobre los vasos sanguíneos abdominales y las contracciones pueden ser menos fuertes que cuando se está en posición vertical. Las contracciones eficaces ayudan la dilatación cervical y el descenso del feto.

Los resultados de la revisión indican que el período dilatante puede durar aproximadamente una hora menos para las pacientes que permanecen en posición vertical o caminan durante el mismo. Las posiciones corporales de las madres no afectaron las tasas de intervenciones. Los revisores identificaron 21 estudios controlados de varios países que asignaban al azar a un total de 3706 pacientes a posiciones verticales o en decúbito durante el período dilatante. Nueve de estos estudios incluían sólo a pacientes primerizas. Cuando se informó la duración del período expulsivo y el número de pacientes que lograron partos vaginales espontáneos o requirieron partos asistidos y estimulación de la dilatación con fármacos, los resultados fueron similares entre los grupos. El uso de analgesia opiácea no fue diferente, aunque las pacientes asignadas al azar a las posiciones verticales tenían menor probabilidad de recibir analgesia epidural. En los estudios que específicamente examinaron la posición y movilidad de las pacientes que recibían analgesia epidural (5 ensayos, 1 176 madres), la posición vertical o en decúbito no cambió la duración del período dilatante del trabajo de parto (tiempo desde la inserción de la analgesia epidural hasta la dilatación cervical completa) o las tasas de parto vaginal espontáneo, asistido y por cesárea. Se facilitó poca información sobre la satisfacción materna o sobre las medidas de resultado para el recién nacido.

Datos de la investigación