Las bombas de terbutalina no pueden evitar que en una mujer con trabajo de parto prematuro detenido mediante fármacos, éste se reinstale demasiado pronto
Las mujeres que comienzan un trabajo de parto muy temprano (antes de las 34 semanas) y presentan contracciones detenidas con fármacos por vía intravenosa tienen un alto riesgo de que se reinstale el trabajo de parto prematuro. La terbutalina es un fármaco que puede relajar el útero y posiblemente detener las contracciones. Cuando se administra por vía oral tampoco parece prevenir el reinicio de las contracciones. Otra opción es la utilización de una pequeña bomba portátil que administra una dosis continua de terbutalina bajo la piel. La revisión observó que no existen pruebas suficientes provenientes de ensayos que demuestren su seguridad o efectividad. Algunas pruebas indican que la terbutalina administrada con bomba de infusión no previene la reinstalación del trabajo de parto prematuro.
