Trabeculoplastia láser para el glaucoma de ángulo abierto
El glaucoma es una enfermedad progresiva crónica del nervio óptico que, si no se trata, provoca deterioro del campo visual y ceguera en sus últimos estadios. Se muestra que la disminución de la presión intraocular (PIO) reduce la progresión de la enfermedad, y puede lograrse con el uso crónico de gotas oculares hipotensivas, cirugía incisional o trabeculoplastia láser. Aún existe polémica acerca del lugar donde se coloca la trabeculoplastia en la escala de tratamiento, aunque esta técnica ya se había descrito hace tres décadas. Este tratamiento consta de la aplicación de manchas con láser en la malla trabecular, la estructura responsable del drenaje de humor acuoso, lo que provoca un aumento del flujo de salida a través de éste y, en consecuencia, una disminución de la PIO. Es una forma interesante de tratamiento ya que no depende de la instilación crónica de gotas oculares, como lo requiere el tratamiento médico, y además no presenta muchas complicaciones, como lo hace la cirugía incisional. Esta revisión incluyó 19 ensayos (2 137 participantes). Un ensayo comparó la trabeculoplastia láser asociada con gotas oculares hipotensivas sin intervención, y a los seis años de seguimiento el riesgo de deterioro del campo visual fue mayor en los participantes que no recibieron tratamiento. Tres ensayos compararon gotas oculares hipotensivas con trabeculoplastia, y el riesgo de PIO no controlada fue mayor a los dos años en el grupo de láser. Es necesario mencionar que las gotas oculares usadas en estos ensayos son significativamente diferentes de las gotas usadas en la actualidad, ya que estos ensayos se realizaron hace una década. Otros tres ensayos compararon trabeculoplastia con trabeculectomía y el riesgo de PIO no controlada fue mayor en el grupo láser a los seis meses de seguimiento. Hay algunas pruebas que indican que el láser de diodo y la trabeculoplastia selectiva tienen efectos similares para controlar la PIO en comparación con la trabeculoplastia con láser de argón. En los ensayos restantes se realizaron comparaciones de diferentes láseres y diferentes técnicas de aplicación, pero aún no hay suficientes pruebas para determinar cuál es el mejor protocolo de tratamiento. Se requiere investigación adicional para comparar la trabeculoplastia con las gotas oculares hipotensivas nuevas y además los resultados del tratamiento con láser en las personas de diferentes grupos étnicos, ya que algunos estudios indican que tienen una diferente respuesta a esta clase de tratamiento láser. Se requiere más investigación para analizar el coste-efectividad de estas intervenciones.
