El tratamiento antibiótico específico, dirigido contra las bacterias resistentes grampositivas, puede aguardar la identificación de estos agentes patógenos y, por lo tanto, no es necesario administrarlo empíricamente.
Las bacterias grampositivas resistentes, que se originan en la piel y a partir de roturas en la piel, tales como las producidas por la colocación de catéteres intravenosos, han surgido como causas de infección en pacientes con cáncer. Para cubrir estas bacterias, deben agregarse antibióticos específicos al régimen antibiótico estándar. Los revisores identificaron 13 ensayos controlados aleatorios que administraron tratamientos antibióticos antes de identificar un agente patógeno causal, los cuales compararon tratamientos con inclusión o exclusión de antibióticos antigrampositivos específicos. La mortalidad y diversas medidas de morbilidad después de la infección no difirieron significativamente. Estos antibióticos específicos son un "último recurso" contra las infecciones por bacterias grampositivas, y su uso, en general, debe restringirse a las infecciones comprobadas.
