Dos ensayos controlados aleatorios con 1451 mujeres cumplieron los criterios de inclusión. Ambos estudios se propusieron reducir los nacimientos por cesárea mediante la estimulación de las mujeres a que intenten el parto vaginal. Uno utilizó un programa de educación y apoyo prenatal y el otro terapia cognitiva para reducir el temor. Los resultados no se combinaron debido a las diferencias entre las poblaciones de estudio. En ambos estudios los resultados no clínicos se confirmaron mediante cuestionarios, pero estuvieron sujetos a tasas de pérdidas durante el seguimiento que excedieron el 10%.
No se pudo informar una serie de resultados importantes: conocimiento o comprensión; conflicto de decisión; y percepciones de las mujeres en cuanto a: la posibilidad de discutir la atención con los médicos o familiares/amigos, la satisfacción o no de las necesidades de información y la satisfacción de tomar decisiones.
Ninguno de los estudios evaluó la percepción de participación de las mujeres en la toma de decisión sobre el nacimiento por cesárea; pero , que examinó el efecto la participación en el estudio sobre la decisión tomada, encontró que hubo más probabilidades de que las mujeres en el grupo de intervención consideraran que intentar un parto vaginal era más fácil (51% comparado con 28% en el grupo de control) o más difícil (10% comparado con 6%). Estos resultados podrían estar afectados por una tasa de deserción del 11% y posiblemente están sujetos a sesgo.
Las intervenciones que se utilizaron en estos ensayos tampoco incidieron en los resultados clínicos. Alrededor del 70% o más de las mujeres intentaron el parto por vía vaginal en ambos ensayos; no obstante, las tasas de parto por cesárea excedieron el 40%, al menos 10% más altas de lo esperado. No hubo diferencias significativas entre los grupos de intervención y de control en cuanto a los resultados medidos: parto vaginal, cesárea programada o electiva e intento de parto por vía vaginal.
Los resultados, aunque similares entre los grupos, no proporcionaron datos suficientes para comparar la morbilidad materna con la morbilidad o la mortalidad neonatal.
Ninguno de los dos ensayos incluidos informó diferencias en cuanto a los resultados psicológicos entre los grupos de intervención y de control.
Los revisores consumidores opinaron que la información para las mujeres que consideran un parto vaginal después de la cesárea (PVDC) debe incluir: los riesgos del PVDC y de la cesárea electiva; los signos de alarma en el trabajo de parto; la filosofía y las políticas del hospital y el personal; las estrategias para mejorar las posibilidades de éxito; y la información acerca de la probabilidad de éxito con cuidadores específicos.