En la actualidad, no hay pruebas suficientes como para sugerir que el entrenamiento muscular inspiratorio con dispositivos respiratorios resistentes externos proporciona algún beneficio clínico demostrable en pacientes con asma.
En la enfermedad pulmonar obstructiva crónica moderada a grave, existen pruebas sólidas de una pérdida generalizada de masa muscular (que incluye los músculos respiratorios). Es posible que ocurra una pérdida similar de fuerza muscular respiratoria en el asma, especialmente en el asma más grave, que requiere dosis altas de esteroides. Por lo tanto, el entrenamiento muscular respiratorio puede ser útil en el asma pero actualmente no hay investigaciones suficientes que apoyen esta teoría.
