La estimulación magnética transcraneal (EMT) se presentó como una técnica neurofisiológica en 1985 cuando Anthony Barker y su equipo desarrollaron una máquina compacta que permitía una estimulación no invasiva de la corteza cerebral (Barker 1985). Desde su introducción, la EMT se utilizó para evaluar el sistema motor, realizar estudios funcionales en varias regiones del cerebro, y para el estudio fisiológico de varias enfermedades neuropsiquiátricas. Además se ha planteado que la EMT puede ser una herramienta terapéutica.
La estimulación magnética transcraneal con estímulos repetitivos (EMTr) es un tipo de EMT que se administra de manera rítmica y repetitiva. Si la velocidad de la estimulación es mayor a una por segundo (1Hz) se denomina EMTr de alta frecuencia, mientras que si la velocidad de estimulación es menor o igual a 1Hz, se conoce como EMTr de baja frecuencia. Se considera que la EMTr de baja frecuencia inhibe la estimulación cortical en algunas regiones del cerebro, mientras que la EMTr de alta frecuencia activa las áreas que son estimuladas. Esta propiedad de excitar o inhibir las áreas corticales mediante un método no invasivo constituye un avance importante en la investigación en el campo de las neurociencias.
En los últimos cinco años hubo un aumento en los estudios controlados que evalúan los efectos terapéuticos de la técnica EMTr en pacientes depresivos (George 1995 b; Kolbinger 1995; George 1997; Haag 1997; Avery 1999; Kimbrell 1999; Loo 1999; Klein 1999; Berman 2000 b; Grunhaus 2000; Speer 1999; García-Toro 2001 a). Los resultados iniciales de estos estudios han sugerido que la EMTr podría ser un método terapéutico importante para tratar esta condición, y con el fin de descubrir y sistematizar mejor sus procedimientos, los estudios también han comparado diferentes programas de administración.
Los trastornos (afectivos) del estado de ánimo (APA 1994) (WHO 1993) incluyen una serie de categorías donde la característica primaria es una alteración del estado de ánimo. Las principales categorías son: trastornos depresivos (trastorno depresivo mayor, trastorno distímico o trastorno depresivo no especificado), y trastornos bipolares (afectivos) tipo I y II, trastorno ciclotímico y trastorno bipolar no especificado. Las alteraciones del estado de ánimo (afectivas) se basan normalmente en la presencia de síntomas depresivos (con o sin ansiedad) o de euforia. Dentro de los síntomas de los trastornos depresivos se incluye la presencia de un estado de ánimo depresivo durante la mayor parte del día, reducción en el interés por todas las actividades cotidianas, pérdida de peso significativa, insomnio o hipersomnia, pérdida de energía, disminución en la habilidad para pensar o concentrarse, pensamientos recurrentes acerca de la muerte (ideación suicida o intentos de suicidio). Dentro de los síntomas de los trastornos bipolares se incluyen los anteriormente descritos y la presencia de periodos de exaltación anormal o de irritabilidad, reducción en la necesidad de dormir, agitación psicomotora, tendencia a distraerse con facilidad, exaltación de la autoestima o grandiosidad. Los síntomas de estos trastornos mentales pueden producir malestar psicológico, social y ocupacional significativos para los pacientes y sus familias.
En muchos casos, esta sintomatología es recurrente en el transcurso de los años, y en algunos casos, la enfermedad puede tener un curso crónico y una alta tasa de no respuesta a la terapia farmacológica convencional.
Esta revisión sistemática pretende evaluar la evidencia actual acerca de la técnica de estimulación magnética transcraneal como tratamiento terapéutico para la depresión, categorizada como trastornos depresivos o trastornos bipolares en fase depresiva, con o sin síntomas psicóticos.
