Resumen en términos sencillos
Como el uso de los métodos de anticoncepción que sólo contienen progestina aumenta en todo el mundo, el problema de los trastornos de sangrado vaginal que provocan estos métodos adquiere actualmente una importancia creciente para la salud pública. Los médicos utilizan varios enfoques para controlar estas irregularidades de sangrado. Algunas mujeres se pueden beneficiar hasta cierto punto de las intervenciones probadas, en particular con respecto al cese de un episodio de sangrado en curso. Varios regímenes parecen prometedores para regular el sangrado, pero es necesario reproducir los resultados en ensayos a gran escala. El tratamiento intermitente con un agente puede ayudar a algunas mujeres a continuar el uso de un anticonceptivo que sólo contiene progestina. Sin embargo, las pruebas analizadas no son suficientemente sólidas para recomendar el uso rutinario de cualquiera de los regímenes incluidos en los ensayos, en particular para los efectos a largo plazo.
