El objetivo de la cirugía del glaucoma es disminuir la presión en el ojo. Los resultados de la cirugía del glaucoma pueden estar afectados por la velocidad de cicatrización de la herida quirúrgica. La radiación beta se ha propuesto como un tratamiento rápido y sencillo para retardar la respuesta de cicatrización. Se aplica durante la operación mediante un aplicador radiactivo que emite rayos beta que sólo tienen una penetración muy local a una profundidad menor de 1 mm. La intensidad de la emisión del aplicador (generalmente Estroncio-90) determina la duración de la aplicación al sitio quirúrgico, para administrar la dosis necesaria de radiación que evite de forma efectiva la formación de tejido cicatrizal.
Se encontraron cuatro ensayos que asignaron al azar a 551 personas a trabeculectomía con radiación beta versus trabeculectomía sola. Las personas que recibieron trabeculectomía con radiación beta tuvieron menos probabilidades de tener una presión alta que fuera demasiado alta un año después de la cirugía, comparadas con las personas que recibieron trabeculectomía sola. Sin embargo, las personas que recibieron radiación beta tuvieron un mayor riesgo de catarata después de la cirugía.
