No hay pruebas suficientes para medir la efectividad y seguridad del estrógeno en cuanto a la maduración del cuello uterino y su ayuda en el trabajo de parto.
En ocasiones es necesario inducir el trabajo de parto en forma artificial para resguardar la seguridad de la madre o el niño. El estrógeno es una hormona incluida en la maduración del cuello uterino (cérviz) y su preparación para el nacimiento del bebé. Es posible que el estrógeno aumente la liberación de otras hormonas locales (prostaglandinas) que ayudan a madurar el cuello uterino. La revisión de los ensayos encontró que no hay pruebas suficientes para demostrar el verdadero efecto del estrógeno. En la actualidad el estrógeno no se usa comúnmente y otros agentes resultan más adecuados, por consiguiente parece innecesaria la investigación adicional.
