Inhibidores de aromatasa para el tratamiento del cáncer de mama avanzado en mujeres postmenopáusicas
El cáncer de mama avanzado (o metastásico) es el tumor que se ha diseminado más allá de la mama. El tratamiento endocrino elimina la influencia del estrógeno en las células de cáncer de mama y puede impedir el crecimiento y la difusión de las células del cáncer de mama precoz si el tumor es sensible a las hormonas. Después de una respuesta inicial positiva al tratamiento endocrino, se utilizan los tratamientos endocrinos de segunda y tercer línea hasta que la enfermedad se hace resistente a las hormonas. Este proceso puede prolongar la vida de la paciente y mejorar su calidad de vida. Los tratamientos hormonales para el cáncer de mama avanzado incluyen: tamoxifeno, las progestinas acetato de megestrol y acetato de medroxiprogesterona, y los inhibidores de aromatasa (IA). Los IAs reducen la capacidad del cuerpo de producir estrógeno (síntesis) y tienen efectos de regresión tumoral. Los IAs de uso clínico actual incluyen: anastrozol, exemestano y letrozol.
Los revisores identificaron 30 estudios controlados en los que más de 10 000 mujeres fueron asignadas al azar a grupos de tratamiento. El uso de IA mejoró la supervivencia (cociente de riesgos instantáneos 0,9) pero los beneficios generales en la supervivencia sin evolución, el beneficio clínico y la respuesta objetiva fueron inciertos. Los estudios con un IA como tratamiento de primera línea y de segunda línea informaron beneficios del tratamiento que variaron con los diferentes IAs y las medidas de efectividad. Estos agentes tienen algunos efectos tóxicos diferentes. Los IAs tuvieron niveles similares de sofocos y sudoración (especialmente comparados con tamoxifeno); mayores riesgos de dolor artrítico (artralgia), erupción cutánea, diarrea, náuseas y vómitos; pero con disminución del riesgo de hemorragia vaginal y coagulación (eventos tromboembólicos) comparados con otros tratamientos endocrinos.
