Todavía se aguardan pruebas acerca de si las benzodiazepinas utilizadas en el tratamiento del sueño representan una ayuda o un obstáculo para los pacientes con enfermedades incurables.
Las benzodiazepinas son los fármacos utilizados con mayor frecuencia para promover el sueño. Los médicos están de acuerdo en que el uso ocasional a corto plazo puede ser útil, pero no recomiendan el uso durante más de unas pocas semanas por varias razones. Los fármacos se pueden acumular en el cuerpo y producir efectos secundarios como la somnolencia diurna; se puede desarrollar tolerancia al fármaco, lo que determina la necesidad de dosis cada vez mayores para producir el mismo efecto inductor del sueño; y el paciente puede comenzar a experimentar dependencia física. No existen guías sobre el uso de las benzodiazepinas en los pacientes con enfermedades incurables progresivas como el cáncer, quienes frecuentemente necesitan ayuda para conciliar el sueño durante varias semanas o meses, a medida que su enfermedad se deteriora. Esta revisión realizó una búsqueda exhaustiva de pruebas sobre el tema, pero no se encontraron ensayos.
